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Guía básica para una estrategia de marketing de contenidos

kölbi 1155 Mar 4, 2020

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Te contamos un secreto… Ya sea que lo sepás o no, tu negocio ya está produciendo y difundiendo contenido. Cada vez que creás una publicación en redes sociales, hacés un envío masivo de correos electrónicos de tu boletín informativo, compartís un video en YouTube, escribís un artículo para el blog de la empresa, etc., tu negocio está creando y compartiendo contenido.

La realidad es que el marketing de contenidos no es algo nuevo; lo que es nuevo es el nombre que se le da. Neil Patel define el marketing de contenidos como “una estrategia de producir y publicar información que crea confianza y autoridad entre tus clientes ideales”. Una vez más, no se trata de un concepto nuevo, así que probablemente a tu negocio no le falte contenido en general, sino una estrategia de marketing de contenidos documentada y efectiva.

Por lo tanto, si tu empresa apenas está debutando en el mundo del marketing de contenidos, te presentamos algunos consejos para desarrollar una estrategia exitosa de marketing de contenidos.

1. Establecer metas y objetivos: Algo absolutamente indispensable. Primero que todo, necesitás decidir qué es lo que deseás lograr con tu marketing de contenidos. Obviamente, los clientes potenciales y las ventas son lo más importante para cualquier empresa con fines de lucro. Sin embargo, hay varias metas y objetivos que hacen eso posible. Además, podés tener múltiples metas y objetivos; el punto es que debe haber un resultado específico por el que estás trabajando, ya que esta es la única manera en que luego podés medir qué tan exitosas (o no) son tus iniciativas de marketing de contenidos.

2. Definir el público meta: Antes de realizar alguna acción específica, definir con exactitud el público meta al que intentás llegar también es fundamental para tu estrategia de marketing de contenidos. No importa qué tan genial sea tu producto o servicio, no es para todos. Esto quiere decir que hay un público o públicos meta a los que intentás llegar, y definirlos te ayudará a planear y ejecutar mejor tus iniciativas de contenido.

3. Definir tus canales: Sumado a lo anterior, definir con exactitud y entender a tu público meta debe ayudarte a identificar mejor dónde se encuentra en línea y, por lo tanto, hacia dónde dirigir tu contenido. Por ejemplo, si tu público meta es otra marca o negocio, LinkedIn es fundamental para tu estrategia de marketing de contenidos. Si tu público meta son los preadolescentes y adolescentes, podrías pensar en plataformas específicas de redes sociales, tales como Tik Tok o Snapchat. No importa lo genial que sea tu contenido, si no está posicionado donde realmente se encuentra tu público meta, entonces no será efectivo.

4. Establecer tu presupuesto: Debido a los muchos avances de la tecnología, la mayoría del contenido tiene un costo relativamente bajo y es fácil de producir. Por ejemplo, ahora los teléfonos inteligentes están totalmente equipados con funciones para crear imágenes y videos de alta calidad, lo que elimina los altos costos que los negocios solían tener para la producción de videos. Habiendo dicho eso, con el mundo del contenido tan saturado, sacar el máximo provecho de tu contenido sí requiere algunos medios pagados; por ejemplo, los anuncios patrocinados en redes sociales, espacios publicitarios, etc. Por lo tanto, al crear tu estrategia es importante establecer qué tan grande o pequeño será tu presupuesto y, por consiguiente, priorizar según sea el caso. Por ejemplo, si solo podés destinar un monto pequeño al marketing en redes sociales, enfocate solo en dos plataformas que tengan probabilidades de garantizarte el mayor alcance y oportunidad para llegar a tu público meta.

5. Establecer contenido específico para cada etapa de la ruta del consumidor: Con base en el punto anterior, tu presupuesto podría no ser suficiente para hacer todas las cosas que querés y, por lo tanto, es importante decidir el mejor tipo de contenido que puede generar el mejor retorno de la inversión. Además, es importante recordar que diferentes tipos de contenidos atraen clientes y clientes potenciales en diversas etapas de su ruta. Por ejemplo, los artículos de blogs, videos, etc. son excelentes para la etapa de conocimiento. La etapa de interés/consideración requiere contenido más denso, tal como testimonios, libros electrónicos (eBooks), estudios de caso, etc. Finalmente, en la etapa de compra/lealtad funcionan las ofertas especiales, pruebas gratuitas, etc.

6. Establecer indicadores clave de rendimiento (KPI): Una vez que se hayan establecido tus metas, objetivos, público meta, presupuesto, canales y tipos de contenido, entonces es fundamental definir las formas en que medirás el éxito o fracaso de tus iniciativas de marketing de contenidos; es decir, tus indicadores clave de rendimiento. Esto incluirá las métricas más utilizadas, tales como interacción, alcance, etc. Obviamente, diferentes tipos de contenido tienen KPI específicos. Por ejemplo, los KPI para el marketing por correo electrónico incluirán indicadores como la tasa de apertura de los correos electrónicos, la tasa de rebote de los correos electrónicos, etc.